Reseñas

Reseña: “Ser feliz era esto”, de Eduardo Sacheri

Donde últimamente compro mis libros, me ofrecieron varias obras de Sacheri, pero me decante por la novela que reseñare a continuación.

Elegí “Ser feliz era esto”, por varias razones. Una de ellas es que, la novela me venía siguiendo desde hacia varios días, apareciendo en redes sociales, blogs y demás. Y aunque por lo general no le presto mucha atención a esas cosas, Sacheri es un autor consagrado argentino, del cual nunca antes había leído nada.

También, y debido a mi constante ansiedad, me anticipe al título de la novela. “Ser feliz era esto”. ¿Qué podría significar?

E imagine a un escritor que llega al éxito y, gracias a ese éxito, encuentra la paz después de una vida de tormentas. Aunque, Lucas ( el personaje principal ) deja ver la diferencia entre paz y quietud.

Bueno, en la novela, un escritor que no se reconoce como tal, es el protagonista; por lo tanto, mi intuición algo de razón tenía, por mas que hasta entonces nunca hubiera tocado el libro. Aunque, la historia, el argumento, no tiene nada que ver con lo que yo pensaba. Situación que siempre es para celebrar.

 

LA NOVELA

Lucas y Sofía son los protagonistas en esta novela de Sacheri, ambos son padre e hija que se encuentran de golpe y, esa convivencia inesperada, da lugar a una enseñanza. Y creo que ese es el gran mensaje que deja la novela: una lección, de todo aquello que debe ser un padre.

Pero Sacheri, logra este mensaje “aleccionador” de una forma muy natural, con su narrativa ( que aún estoy conociendo ), haciendo que todo suceda cómodamente.

Sofía esta en la pre-adolescencia, conviviendo con su padre ( Lucas ) de forma: “forzada” por un lado, e inevitable por otro. Llega a la vida de Lucas, quien ya tiene toda una rutina establecida, y por lo tanto, Sofía, convive todo el tiempo con ese malestar de volver a estar sola, porque, según ella, siempre estuvo sola.

En los capítulos finales, la escena lograda por Sacheri, sumado a su narrativa, es perfecta.

La novela se lee “rápido”. Cuando llegue a mi casa y abrí el libro, leí las primeras ochenta páginas de un solo “tirón”.

Aún no puedo darme cuenta si este modo de lectura, esta influenciada por la técnica del autor, que alienta a no poder parar de leer la novela. O si esto se debe al lenguaje con el que esta construida la misma, o si, esas ganas de leerla que me venían siguiendo por varios días, me llevó a terminarla en pocos días.

A pesar de esto, la historia atrapa y la trama es buena.

Vuelvo a la lección que el personaje de Lucas tiene para dar. Es realmente muy buena, más allá de que esa fuera, o no, la intención del autor.

 

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